A dos meses de las internas coloradas: protagonistas y disputas

*Por Hector Gayoso

Las internas coloradas están entrando en la fase donde se pone de manifiesto todo su folklore: acusaciones cruzadas, guerra de encuestas, traspasos de un movimiento a otro (que se presentan en conferencia de prensa, cual fichajes del mundo del fútbol), o la irrupción -pero ya no exclusivamente colorada- de figuras de la farándula.

Por su relevancia, la carrera presidencial es la que está en el centro de atención de los medios de comunicación. Sus protagonistas, Santiago Peña y Mario Abdo Benítez, combinan juventud con reivindicación de los aspectos más identitarios de la tradición colorada. La disputa entre ambos llega, por momentos, al extremo del aburrimiento por la ausencia de proyectos opuestos. Ambos tienen un mismo sentido, con variaciones de matices.

Santiago Peña, como él mismo lo asume, apuesta a ser la continuidad del modelo económico y político de Horacio Cartes. Es uno de sus puntales por haber dirigido desde el Ministerio de Hacienda las políticas públicas más importantes: endeudamiento vía bonos soberanos, orientación de la inversión en obras viales, incentivos al capital extranjero, promoción de Alianzas Público Privada, etc. En su campaña propone la profundización de estas cuestiones en medio de una puesta en escena de la polca colorada, las pañoletas rojas y la clásica exigencia a los funcionarios públicos de votar al oficialismo.

En la vereda del frente, o más bien al lado, Mario Abdo propone también la continuidad de todas estas políticas, pero en una versión más “institucionalizada”. En todas sus presentaciones el candidato opositor se muestra a favor de mantener la presión tributaria dentro de los límites actuales, además de respaldar la continuidad del endeudamiento vía bonos soberanos, pero de manera más “razonable y sana”, como lo ha dicho recientemente en una reunión con representantes de la Asociación Rural del Paraguay. Lo mismo respecto a las Alianzas Público Privada, con la tímida alusión a cuidar “los puestos de trabajo de los paraguayos”.

Frente a esta gran similitud de propuestas, surge la pregunta: ¿qué opciones de elegir tiene el elector colorado? ¿en qué se diferencian los principales candidatos de la ANR?  

Ante la similitud en las propuestas de gobierno, los candidatos apuestan a diferenciarse en el relato de la representación identitaria del partido. El movimiento de Marito reclama para sí la autenticidad del coloradismo (Colorado Añetete), de los valores partidarios  y recuerda en todo momento la trayectoria militante de su candidato. El cartismo responde a esto afirmando que Santiago Peña es la figura de la nueva política. Lo cual es una aseveración controversial, si nos fijamos en los nombres que articulan el armado electoral oficialista. Lo cierto es que ambos sectores internos están lejos de las controversias en cuanto a programas de gobierno, prefiriendo cruzar acusaciones de “mbatara” o “prebendarios” como  etiquetas que ofrecen al elector para distinguirse entre sí.

Si en la puja presidencial hay una clara polarización por haber solo dos candidatos, en la puja por la representación parlamentaria se ve un mayor atractivo por la pluralidad de opciones. El caso del Senado ejemplifica esta dinámica. En el caso del cartismo, cuya lista es encabezada por el propio Presidente de la República, la mayor pretensión es la de fortalecer la presencia de Honor Colorado en esa cámara, ya que perder la mayoría dentro de la bancada colorada le ha costado no pocos dolores de cabeza a Horacio Cartes. De ahí que priorizaron en la lista a  cuestionados barones territoriales como Javier Zacarias, Oscar Gonzalez Daher o el propio Víctor Bogado, relegando un poco más a integrantes de su selección nacional. Después del 17 de diciembre se sabrá si estos “dueños de feudos electorales” fueron capaces de proporcionar la cantidad de votos necesarios que puedan hacer de Honor Colorado una fuerza suficientemente poderosa, no solo para ganar unas elecciones, sino en especial, para poner bajo control legislativo a Santiago Peña.

“Frente a esta gran similitud de propuestas, surge la pregunta: ¿qué opciones de elegir tiene el elector colorado? ¿en qué se diferencian los principales candidatos de la ANR? “

La lista de Senadores de Colorado Añetete aparenta ser más diversa, en el sentido que la integra inclusive el actual vicepresidente de la república y pareciera ser que hubo una suerte de acuerdo o consenso, con relación a las posiciones a ocupar. La duda que queda es respecto a la perspectiva de una posible bancada unificada y deja la impresión que está sujeta a la posibilidad de acceder al  gobierno. Esto en razón de que entre sus miembros existen ex oficialistas devenidos disidentes (otrora G15), que volvieron a ser oficialistas y hoy son nuevamente parte del movimiento de Abdo Benítez, como el caso de su cabeza de lista Luis Castiglioni. Además, al no representar Marito un liderazgo de los que pueden llamarse fuerte, sería difícil que la cohesión de la bancada se mantenga si es que no conquistan el poder presidencial.

El actual Diputado Oscar Tuma es otro que aparece en la oferta electora como candidato a Senador. De tener como principal bastión a la capital, estaría consolidando a nivel nacional un movimiento con posibilidades de acceder a una banca en la Cámara Alta, según las encuestas que circulan. Tuma se presenta como una opción “neutral” respecto a los presidenciables, con el objetivo de captar el voto de todos los sectores. Mantiene un discurso en el que insta a mantener la cordura y reconocer “aspectos positivos” del relato cartista: transparencia e impulso de la meritocracia. En el movimiento Tu Asunción, la trayectoria y la militancia política no cotizan a la hora del armado de la lista y son personajes de la farándula quienes suplen la ausencia de liderazgos territoriales importantes.

Otro es el juego de Nicanor Duarte Frutos, quien regresa a la arena política con un fuerte discurso progresista dentro de la A.N.R. Todas las fichas están puestas en presentarse como la opción programática opuesta al oficialismo y apostando a la figura del líder, teniendo en cuenta que eligió para sus acompañantes a figuras sin un marcado peso electoral, pero que tienen el capital político de ser sus incondicionales. Al no ser oficialmente parte de ningún proyecto presidencial, el líder del Movimiento Progresista Colorado tiene la libertad de proponer una agenda política ausente en el debate partidario que provoca incomodidad: impuesto a la exportación sojera, derogación de las APP y protecciones sociales más fuertes para el campesinado. El expresidente confronta punto por punto con al oficialismo, sin perder la oportunidad de cuestionar los puntos en común entre la disidencia y el cartismo, que son muchos

Luego a la caída de la dictadura, el Partido Colorado se caracterizó por vibrantes internas, en las que confrontaban tipos de liderazgos diferentes y movimientos internos fuertes. Si entre los candidatos a presidentes se mantiene un consenso tácito sobre los temas fundamentales, la confrontación que se da entre los candidatos a Senadores podría estar indicando el resurgimiento de la controversia política dentro la ANR, dinámica que estuvo presente hasta el 2008.

En la lista del Senado, además de la estabilidad del futuro oficialismo, se define gran parte del escenario que va ser determinante para la renovación de autoridades de la ANR en el 2020. Y más importante aún, la posible convocatoria a una Convención Nacional Constituyente, de la cual hablan varios aspirantes presidenciales, y que, por lógico devenir, tendrá al Partido Colorado como protagonista.

 

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