“Todo cambio tendrá que generarse necesariamente por medio de la participación de la juventud”. Entrevista a Luis Narvaja

Por Coralie Arbo.

Luis Narvaja, con 32 años, es el candidato más joven a la intendencia de Asunción. Oriundo del Bañado Sur y con una larga trayectoria de activismo social, en esta entrevista nos plantea sus cuatro ejes para un gobierno municipal “con la gente” y la transformación de la capital en una “ciudad en la que dé gusto vivir”.

De llegar a la Intendencia de la capital, ¿cuáles serían tus principales propuestas? 

Nosotros estamos trabajando por una ciudad en la que dé gusto vivir, por una Asunción que pase al frente, que sea una ciudad modelo y esté a la altura de una capital del país. Este proyecto lo estamos trabajando en conjunto con organizaciones barriales, comunitarias, juveniles, medioambientalistas y organizaciones gremiales. Además, nos acompañan profesionales con cuyo asesoramiento estamos planteando propuestas reales y realistas. Hacer posible esa Asunción que queremos implica para nosotros cuatro grandes ejes de trabajo:

El primero es la transformación económica del municipio: para ello, en primer lugar, es necesario transparentar la información pública. Que la gente pueda saber en qué está invirtiendo el municipio de Asunción y con cuántos recursos cuenta. Que se pueda acceder a esa información de manera rápida y práctica.

Partimos de la base de que todos los barrios de Asunción tienen potencialidad para transformarse y crecer, y para garantizar el bienestar de sus vecinos y vecinas. Esas potencialidades deben ponerse en marcha, para ello deben ser fuertemente impulsadas y acompañadas desde la Municipalidad con propuestas como créditos jóvenes; un programa de banca comunal dirigido a mujeres; un fondo para mipymes; ferias productivas; así como alianzas entre el sector público y el privado para que converjamos en el bienestar común de la gente que habita Asunción, a la vez de poder generar recursos.

si el país no se cae a pedazos es porque existen personas voluntarias y solidarias. Esa es mi experiencia aquí en Asunción, donde la gente se organiza de manera voluntaria para ayudar. Con la pandemia lo vimos de manera intensiva, pero los bañadenses conocemos miles de personas que, con las inundaciones, solidariamente se organizan para juntar donaciones, ayudan a construir casas, en las mudanzas, con las ollas populares.

El segundo eje es la transformación urbano-ambiental del municipio: para ello estamos trabajando en un plan de desarrollo sustentable con un código de ordenamiento urbano-territorial plasmado en metas que reflejen esa transformación. Queremos una ciudad que sea competitiva, pero a la vez inclusiva, sustentable y orientada a mejorar la calidad de vida de la gente. No podemos seguir teniendo una ciudad que se paraliza apenas llueve, veredas intransitables. Necesitamos que toda la ciudad esté diseñada para incluir a todas las personas, no para excluirlas, como ocurre hoy. Queremos movilidad sustentable, inclusiva y eficiente; desde veredas inclusivas hasta diversas formas de transporte urbano que estén disponibles las veinticuatro horas. Ya no un transporte precario como ahora, incluso perjudicial a la salud en este contexto, debido a que los contagios mayormente se dan en lugares cerrados como los colectivos. El municipio debe contribuir a solucionar esa realidad planteando otras alternativas de transporte. Ambientes saludables también son espacios verdes, espacios públicos seguros en los cuales la gente pueda desarrollarse libremente.

Dentro de ese aspecto hay un problema actual que debe ser tratado con urgencia: como recordarán, en octubre del año pasado se vivió un incendio de grandes magnitudes en el vertedero Cateura. Apenas veinticuatro horas después se presentó un proyecto de ley que plantea el cierre del vertedero municipal. Si bien creemos que es urgente reformular la recolección y disposición final de los residuos sólidos de la capital, este proyecto no incluyó a la comunidad que depende directa e indirectamente de ese espacio, no tuvo en cuenta a los “gancheros”, que son quienes trabajan allí; por ende, no plantea un abordaje integral. En ese sentido, planteamos un plan integral de reciclado de la basura que fue elaborado con el ingeniero Ricardo Canese y en conjunto con los “gancheros”.

Una convivencia más armónica con el medio ambiente es urgente en Asunción y en todo el país. Asunción se declaró en su momento “capital verde”; nosotros queremos que esas palabras sean verdad. Asunción debe ser una ciudad en la que se respeten los espacios verdes, los arroyos, en donde las plazas públicas sean inclusivas y seguras para todas las familias.

Planteamos también la creación de una institución encargada del ordenamiento territorial de Asunción que trabaje en coordinación con municipios cercanos; también una mesa de trabajo permanente entre el municipio y la Essap, reforzar los esfuerzos para la extensión de la red de desagüe pluvial y alcantarillado (no puede seguir llegando a apenas el 50% del territorio); debemos tratar el agua servida de la manera que corresponda. 

El tercer eje es la transformación sociocultural: para ello es fundamental incentivar la participación de la ciudadanía, así como implementar estrategias que promuevan la atención de los sectores más vulnerables; como personas discapacitadas, personas de la tercera edad, la atención a la niñez y la adolescencia, así como la equidad de género (en ese sentido, quiero resaltar que nuestra lista a la Concejalía está confeccionada de manera paritaria). Para ello debemos fortalecer y ampliar todo servicio que pueda brindar la municipalidad.

Las inundaciones hoy son un problema que tiene un costo alto para toda la ciudadanía. Se debe invertir en una solución definitiva, y nosotros sostenemos que esa solución es la defensa costera. Esta garantizará que los bañados de Asunción ya no se vean afectados por las aguas del río Paraguay. También planteamos que todo ciudadano tiene derecho a vivir en una casa digna. Partiendo de esa base, los bañadenses son de Asunción y esas tierras les corresponden porque fueron ellos quienes construyeron esa comunidad. Nosotros vamos a trabajar para la titulación de las tierras.

Por otro lado, queremos fortalecer instituciones como la Codeni, conformar una red de organizaciones civiles y atender la problemática del Covid-19 a través del Policlínico Municipal, que este sea un sistema de soporte al sistema de salud pública. Creemos que la municipalidad tiene que abocarse a resolver problemas de los ciudadanos, y hoy por hoy el problema de todos los ciudadanos es que sus familiares no cuentan con medicamentos, respiradores, camas, así que el municipio debe tratar de solucionar ese tipo de problemas. Ya tenemos ejemplos de que esto es posible.

Tenemos que pensar en una ciudad en la que sea normal una audiencia pública de rendición de cuentas de autoridades municipales, de manera participativa. La gente tiene que saber en qué se está invirtiendo en su barrio y decidir si está de acuerdo o no. No estamos de acuerdo con proyectos que sean para beneficiar a una empresa X porque esta financió determinada campaña política, eso es un tipo de corrupción. Necesitamos proyectos que sean propuestos por las comisiones vecinales, por la ciudadanía organizada. Queremos mecanismos de participación accesibles; por ejemplo, hoy día es muy fácil acceder a cualquier red social, así que ese debe ser un medio de participación a través de denuncias, propuestas, etc. Creemos firmemente que la participación de la juventud es fundamental para generar grandes cambios, por eso vamos a fortalecer un “consejo de juventudes” por medio de la Dirección de Juventud y Deporte para incentivar la participación juvenil de manera activa con propuestas para el mejoramiento de la calidad de vida en nuestra ciudad.

Uno de los problemas que identificamos en Asunción es que la ciudadanía no tiene educación vial. Eso se debe a que no existe un Plan de Educación Vial y de Convivencia Urbana. Vamos a intervenir fuertemente en eso por medio de la educación ciudadana.

También nos planteamos descentralizar lo cultural, en el sentido de usar los espacios públicos de los barrios para desarrollar actividades culturales; así como potenciar los espacios que tenemos, como el Centro Cultural Manzana de la Rivera, el Centro Cultural Paraguayo-Japonés y el Teatro Ignacio A. Pane. Queremos crear un centro cultural o un anfiteatro en la Costanera; generar un fondo municipal de arte para promover a los artistas barriales; incentivar propuestas que vengan de los propios barrios —recuperar la historia de cada barrio, que la gente sepa por qué se llama de tal manera su barrio, cuál es su origen—. Queremos barrios vivos, que la gente se sienta feliz de vivir en su barrio y que se sientan orgullosos de formar parte de esa comunidad.

Una participación alta de la gente en sus barrios directamente contribuye a la seguridad. Si bien la inseguridad actual tiene su raíz en parte en la falta de oportunidades (la población de Asunción va creciendo en desigualdad socioeconómica), a esto podemos hacerle frente no solo con nuestra propuesta económica, sino también con la reactivación de los espacios en las comunidades. Si la gente “invade” y usa los espacios públicos a disposición, estos de por sí se vuelven más seguros, gracias a la acción de la propia ciudadanía.

El último y cuarto eje es la transformación de la gestión y la fiscalidad. Desde la entrada en la era democrática, los asuncenos y asuncenas tuvimos la oportunidad de elegir a nuestras autoridades, pero terminamos teniendo muy pocos buenos gestores que hayan impulsado proyectos integrales para la ciudadanía. Nosotros apuntamos a una gestión transformadora. Eso lo vamos a lograr con la descentralización de la administración. Que los centros municipales sean tales, que las comisiones vecinales tengan un acompañamiento permanente.

Si la gente participa activamente, entonces podrá ver en qué se está usando el presupuesto municipal y eso contribuirá a la justicia tributaria. Los ciudadanos y ciudadanas van a sentirse retribuidos por abonar sus impuestos porque recibirán servicios que la Municipalidad debe otorgar. Ya no favores políticos por pertenecer a tal barrio o por ser de determinado partido político. Eso para nosotros es una forma de justicia tributaria.

Ganar las elecciones municipales suele ser muy difícil sin una alianza de la oposición. ¿Qué pensás? ¿Ves factible la posibilidad de una alianza, teniendo en cuenta que existen muchas ofertas opositoras? 

Todo tipo de alianza debe darse sobre acuerdos programáticos. Desde la concertación nacional Frente Guasu creemos que los acuerdos se deben dar sobre esa premisa y, por sobre todo, con un compromiso real de cumplimiento. Si no es así, terminará siendo una alianza con un gobierno en disputa permanente, y no queremos formar parte de eso. En ese sentido, fuimos el primer espacio que propuso hablar sobre este y otros temas, particularmente, sobre el control electoral. En general hubo buena recepción de los partidos de oposición. Todos o casi todos coincidimos en que cuidar la voluntad popular es fundamental, así que estamos trabajando en una plataforma de control electoral conjunto. Más adelante se irá aclarando el panorama sobre la posibilidad de una alianza entre los sectores de oposición.

¿Se puede salir airoso de la gestión en Asunción?  Teniendo en cuenta experiencias anteriores.

Si un gobierno es transparente, independientemente de los resultados de su gestión, la gente estará agradecida. Pongo énfasis en la transparencia porque la ciudadanía podrá saber cuáles fueron las promesas cumplidas, cuáles no y por qué, así como cuáles fueron las trabas por las que no se pudo. Muchas veces vemos que hay muy buenos proyectos políticos, pero no tienen los números en la concejalía. Si no hay números para aprobar una minuta es muy difícil que la intendencia municipal pueda cumplir. La ciudadanía debe saber qué sector político se opone a que se aprueben los proyectos. Un defecto de los partidos tradicionales es el secretismo. No les gusta una política participativa y transparente. Lo vimos en esta pandemia. 

Siendo la candidatura más joven y viniendo de un sector vulnerable conozco en carne propia los límites que ponen las instituciones como el municipio de Asunción. Desde los 14 años estoy activando socialmente. En ese sentido, mi compromiso es brindar todo el espacio posible para que todos los sectores sean incluidos de manera integral. Que sus propuestas sean escuchadas, tenidas en cuenta y, por sobre todo, que se puedan llevar adelante y no quedar en papeles.

Me gustaría dirigirme especialmente a la gente joven: los jóvenes somos la mayoría en nuestro país, por lo tanto, todo cambio tendrá que generarse necesariamente por medio de nuestra participación. El sentir de la gente joven es el hartazgo, todos lo sentimos. Eso lo vimos con las últimas movilizaciones en marzo. Creo que se va a plasmar en las urnas en octubre, pero debe haber una participación masiva de la gente que diga basta a un sistema corrupto, a un partido que nos conduce cada vez más a empeorar nuestra situación. Apuntamos a transformar nuestro país y eso inicia transformando nuestras ciudades para un mejor vivir.

Como último comentario: si el país no se cae a pedazos es porque existen personas voluntarias y solidarias. Esa es mi experiencia aquí en Asunción, donde la gente se organiza de manera voluntaria para ayudar. Con la pandemia lo vimos de manera intensiva, pero los bañadenses conocemos miles de personas que, con las inundaciones, solidariamente se organizan para juntar donaciones, ayudan a construir casas, en las mudanzas, con las ollas populares. Desde que comenzó la pandemia ya traían víveres, ahora se amplió y se arman ollas populares frente a los hospitales, se llevan medicamentos… La solidaridad y el voluntariado en Paraguay cumplen un rol fundamental para combatir y hacer frente a la corrupción. Las personas que activamos fuertemente en el voluntariado somos quienes estamos transformando la sociedad. De eso tengo una larga experiencia. Soy voluntario en la organización Juvensur (que activa fuertemente en el Bañado Sur), soy bombero voluntario, activo en organizaciones medioambientales y, en ese sentido, siempre resalto que la organización voluntaria es la que logra grandes cambios. Incluso las comisiones vecinales son lideradas por personas que de manera voluntaria asumen la tarea de trabajar por la comunidad.

Un intendentable con un interés real de transformar debe tener un espíritu solidario y un alto compromiso de voluntariado porque ya vemos el resultado de moverse por un beneficio económico. Los partidos tradicionales presentan figuras que solamente entran para recaudar para saldar sus deudas de campaña. Nosotros venimos con un alto compromiso de trabajo con la gente, así que nuestra gestión va a ser intachable en ese sentido. Cero corrupción y trabajo pleno para la gente, con la gente.

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