
Por Gustavo Rojas
La crisis política y económica brasileña se agudiza, produciendo grandes cambios en el principal socio comercial paraguayo. En 2016, Brasil ha sido destino del 20% de las exportaciones nacionales (35% si sumados los envíos de energía eléctrica). Ya en 2015, el flujo de inversión brasileña a Paraguay se redujo en un 40% con relación a 2014. El comercio de frontera todavía no logra retomar los valores de 2011. Ante la gran dependencia de nuestra economía con relación al gigante vecino, Paraguay debe actuar estratégicamente para minimizar los efectos de la crisis.
