
Por Ignacio González Bozzolasco.
El sindicalismo paraguayo, al igual que todos sus pares de la región, cuenta con una importante historia de lucha en pos de garantizar mejores condiciones para la clase obrera del país. Sorteando todo tipo de restricciones, persecuciones y represiones, trabajadores y trabajadoras del Paraguay fueron conquistando mayores derechos y garantías a lo largo del tiempo. El espectro fue muy amplio, abarcando desde mejores salarios, hasta derechos básicos como la jornada laboral de ocho horas, la cobertura sanitaria y las pensiones.
