
Por Jorge Rolón Luna*
Hablar del sicariato como modalidad criminal requiere, por diversas razones, un cuidado especial con la terminología a ser utilizada. El problema conceptual, que no reconoce excepciones –medios, periodistas, académicos, incluso-, conduce a equívocos, malentendidos y perpetúa una visión del fenómeno que impide un abordaje idóneo y necesario para comprenderlo y enfrentarlo.
