Aportes a la discusión sobre la legalización, descriminalización y despenalización de las drogas

Por Jorge Rolón Luna*
En el año 1875 la Alcaldía de San Francisco (EEUU) dictó una prohibición a los fumaderos de opio, señalando, tal vez, el momento iniciático de un modelo de ofensiva contra las sustancias alteradoras de la conciencia que aún sigue vigente. 147 años después, el mismo país que inició, prohijó, globalizó y escaló hasta límites de una irracionalidad sin paralelos en la historia “su” guerra contra las drogas, dio sanción inicial a una ley impensada hace muy poco. Mediante la Ley de Oportunidad, Reinversión y Expugnación de Delitos Marihuana (Marijuana Opportunity Reinvestment and Expungement Act of 2020), el baluarte del enfoque bélico hacia un rasgo humano, demasiado humano, como lo es el de superar el estado de conciencia –el filósofo español Antonio Escohotado dixit en su ya clásico Historia General de las Drogas–, se encuentra a un paso de legalizar la marihuana a nivel federal. En breve, parece ser, EEUU eliminará el cannabis de la Ley de Sustancias Controladas, de rango federal, lo que permitirá a los estados legalizar el cannabis, su producción y venta, sin interferencia federal. A hoy, 37 estados norteamericanos ya han legalizado el uso medicinal y 19 (18 más el distrito de Columbia) el uso recreativo del cannabis.
