
Por Ivonne Aristizabal.*
El 37,2% de los hogares está encabezado por una mujer, así indican los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). De ellas, el 60% se desempeña en el sector de servicios comunales, sociales y personales, así como en el sector de comercio, restaurantes y trabajos por cuenta propia. Una de las principales barreras que enfrentan las mujeres en el mercado de trabajo es la informalidad, con tasas mucho más elevadas que los hombres. Esta situación se traslada a las cárceles en nuestro país, donde la mayoría de las mujeres son cabezas de hogar. El presente artículo trata de visibilizar las condiciones laborales de las mujeres con pena de libertad en el Buen Pastor, la principal penitenciaría de mujeres a nivel nacional. La situación es grave y debe ser atendida con urgencia en Paraguay.
