
Por Dahiana Ayala.*
La crisis actual en lo que respecta al mercado de trabajo parece tomar graves dimensiones, sobre todo para las mujeres. La precariedad laboral que afecta a las mujeres al borde de la pobreza, incluso de la pobreza extrema, se expresa en trabajos a tiempo parcial, fragmentados y mal pagados. El nuevo gobierno de Santiago Peña, deberá encontrar una solución efectiva a las pésimas condiciones de trabajo que el mercado ofrece a las mujeres. Tal vez la respuesta se encuentre en potenciar el protagonismo de las mujeres en el diseño de planes de recuperación económica y social desde una perspectiva feminista.
