
Por Rodrigo Ibarrola
“Por ahí el viernes tenemos alguna sorpresa (…) si Paraguay vuelve al Mundial”, esas fueron las palabras de Santiago Peña hace tres días. Y aunque también agregó que “no hay que celebrar antes de tiempo”, las matemáticas indican que desde hace varias fechas Paraguay ya está prácticamente adentro del Mundial 2026. Por lo que el rápido trámite dado a la ley que permite al presidente establecer feriados por decretos no podría ser casualidad en un gobierno que se jacta de ser técnico.
De todas maneras, lo pusimos a prueba. Para ello se construyó un modelo sencillo, pero robusto, ajustado a los datos actuales para pronosticar los resultados y las posiciones finales de la eliminatorias de la CONMEBOL. Se asignaron probabilidades a victoria local, empate y victoria visitante con base en tres factores: diferencial de Elo de cada selección (con bonificación por localía), la forma reciente expresada como proporción de puntos obtenidos en las últimas cinco fechas y una probabilidad de empate que crece cuando el partido es parejo (diferencial Elo bajo). Con estos parámetros se realizaron 10.000 simulaciones para obtener los pronósticos.
El resultado, como era de esperarse, dejó a la selección paraguaya entre los seis mejores en todos los casos, pero vamos por parte. En el escenario base, las probabilidades de Paraguay se reparten así: 5% de ser segundo (entiéndase 500 de las 10.000 simulaciones), 13% tercero, 20% cuarto, 27% quinto y 35% sexto. Es decir, la única incógnita es si acabará en el podio o no, pero no existe ninguna vía por la cual pueda caer al séptimo puesto. Esto es así porque parte con 24 puntos y tiene a Venezuela (18), Bolivia (17), Perú (12) y Chile (10) demasiado lejos.
Tabla 1. Probabilidades en Escenario Base

Fuente: Elaboración propia
¿Pero qué pasaría si pierde sus dos últimos partidos ante Ecuador y Perú)? Incluso en este supuesto (Escenario A), la Albirroja termina entre los seis primeros el 100% de las veces (11% de probabilidades de terminar quinto y 89% de terminar sexto).
Tabla 2. Probabilidades en Escenario A

Fuente: Elaboración propia
Por otro lado, si gana sus dos partidos restantes (Escenario B), sube a 30 puntos y se mete en la pelea por el segundo puesto con 50% de chance de terminar tercero y un 35% de ser segundo. En este último escenario, en ninguna de las simulaciones cae al quinto o sexto puesto.
Tabla 3. Probabilidades en Escenario B

Fuente: Elaboración propia
El resultado no es sorprendente, una estimación de junio antes del juego contra Uruguay en Asunción, con el mismo modelo (no publicadas, lamentablemente) otorgó a la selección paraguaya una probabilidad de 99% de quedar entre los seis primeros y de 1% de quedar séptimo. Es decir, en ese momento ya tenía asegurado el repechaje.
Quien sí se juega un destino inédito es Venezuela. En el modelo base, la selección venezolana tiene un 84% de probabilidad de terminar séptima posición que da acceso al repechaje. Con 18 puntos y un partido más que complicado ante Argentina en Buenos Aires, Venezuela no alcanza a los seis de arriba, pero sí mantiene una ventaja de un punto sobre Bolivia (su principal competidor) y Perú (muy lejos) y Chile (ya eliminado). Si se confirma esta tendencia, jugará por primera vez un repechaje mundialista; y si lo supera, iría a su primer Mundial. La diferencia es que Nicolás Maduro tendría más incertidumbres para decretar un feriado, porque el modelo aún arroja para la Vinotinto una probabilidad de 16% de quedar octavo y, por ende, afuera del repechaje.
Algo de técnica, algo de fútbol trasladado a números y algo de incertidumbre. Esto no es una verdad revelada. Un modelo de probabilidades se apoya en supuestos dados —Elo, forma, localía— con parámetros algunos arbitrarios y en la premisa de que los partidos son independientes. La realidad siempre es más compleja, las lesiones, estados de ánimo, presiones externas y hasta el clima pueden alterar los resultados. Pero en este caso las matemáticas indican que Paraguay está clasificado hace rato, por lo que la Albirroja puede mirar las dos últimas jornadas con la tranquilidad de estar dentro del Mundial 2026.
Si el amable lector es de los aficionados que viven la incertidumbre y “no festejan antes de tiempo”, olvide esta nota. Lo cierto es que, si el presidente cumple su palabra, el feriado es inevitable en el 100% de los casos.
