
Por: Martín Duarte Penayo *
Buena parte del debate público sobre la política paraguaya del siglo XX se ordenó durante décadas alrededor de un clivaje tan resonante como simplificador, dictadura y democracia, con el stronismo instalado como figura totalizante de la experiencia autoritaria. Esa grilla pudo ser decisiva para comprender la represión y la concentración del poder, pero tiende a dejar fuera de foco el juego más sinuoso de aperturas y cierres que marcó la competencia política restringida durante más de tres décadas. Con el tiempo, termina produciendo una saturación explicativa, porque el siglo XX queda absorbido por el stronismo y el stronismo queda presentado como un paréntesis excepcional, como si su sola mención bastara para borrar continuidades, reacomodos y persistencias de más larga duración.
