El stronismo como destrucción del orden constitucional y modelo exitoso de reproducción autocrática

Jorge Rolón Luna*
El régimen de Alfredo Stroessner (1954–1989) suele ser caracterizado, desde el derecho constitucional, como una dictadura prolongada fundada en la ruptura del orden constitucional, la suspensión sistemática de derechos fundamentales y la concentración ilegítima del poder. Esta lectura no es errónea: describe con precisión la dimensión normativa del fenómeno, esto es, la forma en que el régimen vulneró la Constitución, anuló la separación de poderes y gobernó mediante un estado de sitio casi permanente. Aquí, lo que se debe tener en claro es que el enfoque jurídico se centra en la ilegalidad estructural del régimen, en la degradación de los mecanismos de control y en la sustitución del gobierno limitado por un poder personal sin ningún tipo de freno. El stronismo fue un sultanismo, tipo de régimen donde prima la ausencia de frenos para el poder del autócrata, una subespecie del patrimonialismo conceptualizado por Max Weber. Este rasgo esencial del stronismo no requiere siquiera discusión, ha sido documentado extensamente por la Comisión de Verdad y Justicia en su Informe Final.
