
Por Julieta Heduvan
La visita de Santiago Peña a Miraflores conviene leerla dentro de una secuencia bilateral más larga que en los últimos siete años ha tenido más quiebres que continuidades. En enero de 2019, Mario Abdo Benítez rompió relaciones con Caracas tras la segunda asunción de Nicolás Maduro, adhiriendo a la posición del Grupo de Lima. Aquella fue una postura particularmente dura, más severa incluso que la de buena parte de la región, sostenida en términos de institucionalidad democrática y que se mantuvo firme durante todo su gobierno.
