Obligatoriedad del uso de idiomas oficiales para estudiantes extranjeros. Una herramienta educativa

Por Juan Manuel Invernizzi-Prats*
El pasado 30 de abril del 2024 en sesión extraordinaria de la Cámara de Senadores, fue aprobado con modificaciones el proyecto de ley “Que establece la obligatoriedad del uso de los idiomas oficiales de la República del Paraguay para los estudiantes extranjeros de la educación superior”. Siendo que Paraguay es un país que desde hace unos años viene atrayendo a miles de estudiantes de Brasil, que no tienen por lengua materna el castellano, conviene preguntarnos: ¿qué tan importante es tener dominio de las lenguas del país para el proceso de enseñanza-aprendizaje y cuáles son las motivaciones e implicancias del presente proyecto? En este artículo quiero aportar elementos para responder ambas preguntas.
El proyecto de ley establece, en su fundamentación, que el manejo del idioma en el cual se desarrolla el proceso enseñanza-aprendizaje es un condicionante para el logro de los objetivos educativos. Así también la anterior Ley N°4251/2010 “De Lenguas” establecía que las lenguas oficiales del país (castellano y guaraní) “serán utilizadas como medio en la enseñanza en todos los niveles del sistema educativo”.
Se entiende que dentro del proceso enseñanza-aprendizaje, la comunicación adquiere un rol fundamental. No podríamos lograr comprender las estrategias didácticas de un profesor que se comunica en un idioma que no lo comprendemos a un nivel significativo. Esto es aún más importante en el ámbito de la Educación Médica, donde se reconoce ampliamente que la “comunicación clínica” es una competencia esencial que un estudiante debe adquirir.
Es habitual escuchar el portugués como el principal idioma en varios ámbitos (como el comercial) en Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá y Ciudad del Este. ¿No debería preocuparnos si en las carreras de medicina sucede lo mismo?
Consideremos, por un momento, el caso de un paciente que llega a un hospital donde estudiantes de medicina que hacen su práctica médica allí sólo hablan portugués. Si el paciente le manifiesta lo que comúnmente escuchamos, “Doctor, Che ahy’o rasy”, el estudiante no entendería. Pongamos que el estudiante le pide que señale la parte del cuerpo que le duele o que repita la frase en español. Esto no serviría de mucho en el caso de un paciente que solo habla guaraní y que está sin un acompañante que pudiera ayudarlo. Así, la situación daría un inicio a una relación médico-paciente que podría perjudicar al que necesita atención médica y tampoco cumpliría con dotar de condiciones para un aprendizaje eficiente a los estudiantes que están en su práctica médica.
De esta manera se observa que en la Educación Médica, el idioma común entre el estudiante, docente y paciente es fundamental.
Utilizar el ejemplo del estudiante de medicina no es casual, pues la cantidad de estudiantes extranjeros supera, en algunos cursos, incluso a los paraguayos. Si bien esta situación aún no la podemos observar en algún estudio sistemático o en alguna fuente oficial, quienes ejercemos la medicina sí la vemos de manera recurrente en los hospitales y en varias universidades, más aún en ciudades fronterizas. Es habitual escuchar el portugués como el principal idioma en varios ámbitos (como el comercial) en Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá y Ciudad del Este. ¿No debería preocuparnos si en las carreras de medicina sucede lo mismo?
Haciendo una revisión de la normativa vigente encontramos que no es obligatorio que todas las Instituciones de Educación Superior (IES) soliciten pruebas de suficiencia lingüística a los estudiantes antes de aceptarlos dentro de sus carreras de grado o postgrado. La aprobación de este proyecto reglamentará los perfiles de ingreso de las IES, exigiendo la competencia lingüística en el momento de la matriculación, dando una solución al problema planteado.
Esta exigencia es común en otros países. Es lo que sucede cuando un estudiante paraguayo quiere ir, por ejemplo, a estudiar a Estados Unidos o a un país europeo. En el caso específico de un médico que pretenda realizar una residencia en Brasil, es obligatorio que tenga un nivel de suficiencia certificado del portugués para poder acceder a la misma.
La consecuencia natural de la aprobación de este proyecto de ley sería la aplicación de la exigencia del dominio del español para el ingreso a la educación superior del país. Pero por lo planteado anteriormente, va ser fundamental para corregir potenciales brechas de idioma en ofertas académicas del ámbito de la salud donde se desarrollan competencias clínicas.
La obligatoriedad del manejo de los idiomas oficiales puede ser una herramienta muy útil para el mejoramiento de la calidad educativa en la educación médica. Habría que analizar el impacto en otras disciplinas, sobre todo en donde no está en juego la salud pública. No obstante, al menos para la medicina, es claramente un paso adelante.
*Medico, Especialista en Medicina Interna y Docente
