
Jorge Rolón Luna*
El Crimen Organizado (CO) es un desafío muy serio en el Paraguay y viene impactando innegablemente en la democracia, la gobernabilidad, los niveles de violencia y los derechos humanos. Demasiado serio como para que el presidente de la república viva en un estado de negación que compromete más aún la suerte del país vis a vis este fenómeno. Pero no se puede siquiera analizar este año de gestión sin mencionar una negación que le explotó a Santiago Peña en la misma cara mientras estaba fuera del país.
