
Por Carla Zita Zorzón*
En un año marcado por la polarización y la estabilización económica, el gobierno de Javier Milei enfrenta un escenario complejo: mientras su imagen se mantiene fuerte en el plano digital y su gestión económica es la mejor evaluada, la insatisfacción con áreas clave como salud y educación, junto con la violencia política en redes, plantean desafíos para su liderazgo. ¿Cómo se proyecta su gobierno en un país dividido y en un mundo en transformación?
