
Guillermo Sequera
El mundo de la salud global está entrando en una fase de transición profunda. Durante décadas, la arquitectura internacional se sostuvo sobre un modelo relativamente estable: cooperación multilateral, financiamiento de donantes, liderazgo técnico de organismos internacionales y una división implícita entre países que financiaban y países que recibían asistencia. Ese orden, imperfecto pero funcional, se encuentra hoy en crisis.
