Economía

¿Qué nos dice el Índice de Kaitz sobre el reciente aumento salarial en Paraguay?


Larissa Chase *

El reciente incremento del 5% en el salario mínimo de Paraguay generó discusiones varias en relación al mercado laboral. Esta situación ha llevado a economistas a sostener que el sueldo mínimo actual opera, en la práctica, al nivel de ingreso laboral mensual promedio, fomentando la informalidad. Ante este debate, analizamos las estadísticas nacionales para aportar con datos a la conversación.

Para comenzar, recordemos que existen distintos tipos de cálculo para medir el ingreso de las personas y de los hogares. El tipo de cálculo más divulgado es el ingreso mensual promedio per cápita, el cual se calcula una vez por año, y se origina recolectando trimestralmente el ingreso de todos los miembros del hogar, agrupándolos por hogar, y finalmente dividiéndolo por la cantidad total de miembros (incluidos niños). Siguiendo este cálculo, el ingreso mensual promedio per cápita nacional es de Gs 2.723.043 para el periodo 2025 (EPHC Anual 2025, INE).

Este cálculo se utiliza principalmente para medir incidencia de la pobreza y sigue estándares internacionales. Sin embargo, su distribución no refleja los niveles de ingresos de las personas en edad de trabajar, ocupadas y con remuneración, por lo que genera reacciones negativas para quienes la utilizan con este fin.

En ese sentido, el ingreso laboral mensual promedio (compuesto por los ingresos provenientes de actividad principal, actividad secundaria, otras actividades e ingresos agro) de un residente paraguayo mayor a 15 años (edad legal para trabajar) es de Gs 3.577.354 (EPHC, primer trimestre 2026). Si bien los periodos de cálculo no son exactamente iguales, estos son lo más cercanos posible, dado que la información a nivel de hogares per cápita está disponible únicamente de forma anual.

Al contrastar el salario mínimo legal vigente con el ingreso laboral promedio registrado durante el primer trimestre de 2026, se evidencia que dicho sueldo base representa el 85% del ingreso mensual medio de los trabajadores.

Tabla 1. Comparativo entre el salario mínimo legal vigente con el ingreso laboral promedio. Primer trimestre de 2026

Tipo de ingreso Periodo Monto
Ingreso laboral mensual promedio Primer trimestre 2026 Gs 3.577.354
Ingreso mensual promedio per cápita Anual 2025 Gs 2.723.043
Salario mínimo vigente Julio 2026 Gs 3.044.000

Fuente: Elaboración propia. Con datos del INE en la EPHC (Encuesta Permanente de Hogares)

El índice de Kaitz es el indicador clave que utilizan los economistas para medir la proporción del salario mínimo respecto al salario mediano de un país, buscando un punto de equilibrio que proteja al trabajador sin destruir empleos. Según el consenso de organismos como la OCDE y la OIT, el nivel ideal se sitúa entre el 50% y el 60% del salario mediano, un rango que estimula el consumo interno sin superar la productividad real de las empresas. Mientras que países desarrollados como Francia, Alemania y el Reino Unido calibran sus políticas dentro de este umbral (con la notable excepción a la baja de Estados Unidos), superar este límite conlleva graves riesgos para el mercado laboral.

Al contrastar el salario mínimo legal vigente con el ingreso laboral promedio registrado durante el primer trimestre de 2026, se evidencia que dicho sueldo base representa el 85% del ingreso mensual medio de los trabajadores.

En contraste, América Latina experimenta una severa paradoja económica: en países como Colombia, Paraguay o Guatemala, el salario mínimo por decreto alcanza entre el 70% y más del 90% del ingreso laboral promedio. Al fijarse una base legal tan alta frente a la productividad real de la economía, la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas se ven incapaces de absorber los costos. En consecuencia, el salario mínimo pierde su función de red de protección social y se convierte en una barrera de entrada que empuja a más de la mitad de la población a la informalidad, reservando el empleo formal y sus beneficios a una minoría privilegiada.

En lugar de actuar como un piso de protección universal, un salario mínimo tan cercano al ingreso medio funciona, en la práctica, como un muro. Esta barrera fomenta la informalidad en una gran parte de la fuerza laboral y limita a las micro y pequeñas empresas, que son incapaces de asumir los costos de la formalidad. Para lograr una verdadera mejora en la calidad de vida de los trabajadores, los futuros debates públicos no deben centrarse únicamente en el ajuste nominal del decreto salarial. El verdadero desafío de Paraguay radica en impulsar políticas integrales que aumenten la productividad y reduzcan los costos de la formalización.

* La­ris­sa Cha­se es Con­sul­to­ra en In­ves­ti­ga­ción y Di­rec­to­ra Eje­cu­ti­va de ICA Con­sul­to­ría Es­tra­té­gi­ca. Es eco­no­mis­ta, es­pe­cia­li­za­da en es­ta­dís­ti­cas, aná­li­sis de da­tos y fi­nan­zas.

47 views

Write a comment...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *