Aportes a la discusión sobre la legalización, descriminalización y despenalización de las drogas (II)

Por Jorge Rolón Luna*
El consumo de sustancias alteradoras de la conciencia debería ser apenas un asunto sanitario. Y ello, cabe agregar, cuando tal consumo reviste el carácter de “problemático”. El consumo de drogas no siempre tiene ese carácter; o sea, no todas las veces afecta la funcionalidad de la persona, genera adicción, deterioro de la salud o trastornos de conducta. Como problema de salud, puede compararse con el cáncer, la diabetes, las enfermedades degenerativas, las dolencias cardíacas o el alcoholismo, por lo que debería abordarse como estos casos. Esto se debe matizar, obviamente, dada cierta relación entre el consumo de algunas drogas y la comisión de hechos punibles (crack y opiáceos, especialmente), vínculo que deriva, a su vez, del modo en que los Estados enfrentan este problema de carácter sanitario, criminalizando a los usuarios, contribuyendo así a la entrada de los mismos al mundo del delito.
