
Por Alejandro Aguilera*
Desde la asunción del presidente Santiago Peña, se ha convertido en rutina escuchar a los colegas de Honor Colorado acusar a la anterior administración de haber dejado una “pesada herencia”. Las acusaciones se esparcen desde supuestas deudas impagas hasta malversación de fondos y corrupción. Más aún, el diputado Yamil Esgaib hasta llegó al extremo de sugerir que Mario Abdo Benítez debería llevar una tobillera electrónica, equiparándolo con un delincuente con riesgo de fuga.
