
Por Juan Francisco Camino.*
En las últimas semanas, Ecuador ha acaparado la atención de medios internacionales, políticos de la región y, por supuesto, de los científicos sociales, especialmente de aquellos dedicados a la poco explorada e incomprendida ciencia política.
Como parte de aquellos experimentos institucionales incluidos en la Constitución de Montecristi, la llamada “Muerte Cruzada” fue aplicada por el presidente Guillermo Lasso el 17 de mayo de 2023. Esta consiste en la disolución del parlamento ecuatoriano y la convocatoria a elecciones anticipadas tanto de legisladores como del presidente y vicepresidente de la República para lo que resta del mandato, es decir, hasta el 24 de mayo de 2025.
