
Por Mauricio Maluff Masi*
Hace un tiempo existe en nuestro país un movimiento que busca prohibir el uso de la palabra «género», por una supuesta asociación con una supuesta ideología de género. En un principio, lo que buscaban prohibir era la supuesta ideología de género, pero esta resultó ser imposible de delimitar, a pesar de muchos intentos, por ser un significante vacío: es decir, no es una ideología propiamente definida ni definible, sino que representa un conjunto de miedos e inseguridades alrededor de la creciente aceptación a diversas formas de expresión de género y sexualidad. Por eso la llamada ideología de género tiene la mágica capacidad de aparecer, incluso, en documentos que no hacen mención de nada que se parezca a ninguna definición de la ideología de género, como el proyecto de Transformación Educativa o el Convenio con la Unión Europea.
