
Por Marcos Pérez Talia
Hay algo más interesante que una eventual pelea entre Horacio Cartes y Santiago Peña. Lo que está empezando a aparecer dentro del oficialismo colorado es un problema más profundo que la Ciencia Política no le ha prestado tanta atención como a otros fenómenos: cómo administrar una estructura política que alcanzó una hegemonía extraordinaria, pero dentro de la cual comienzan a aparecer actores con intereses y márgenes de autonomía propios.
