
Por Rodrigo Ibarrola
En la entrega anterior habíamos discutido el supuesto desinterés de los jóvenes (personas de 18 a 29 años) en participar en los comicios electorales. Haciendo unos ajustes poblacionales en la estimación de la participación electoral, hemos comprobado —al contrario de lo que usualmente se afirma— que los jóvenes han venido sufragando en mayor proporción desde el 2003 en adelante, favorecidos, en gran medida, por la inscripción automática.
