Partidos Políticos

Solo para colorados y liberales


Por Fer­nan­do Mar­tí­nez Es­co­bar.

Hace unos días, el se­na­dor Víc­tor Ríos plan­teó trans­for­mar la Cons­ti­tu­ción Na­cio­nal de cara a las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les del año 2023 por­que, de acuer­do a su aná­li­sis, exis­te una cri­sis en la de­mo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va.

Para so­lu­cio­nar este pro­ble­ma pro­pu­so dis­cu­tir tres cam­bios: re­du­cir la edad para po­der ac­ce­der a una ban­ca en Dipu­tados; que los fis­ca­les pa­sen a ser elec­tos por la po­bla­ción y, fi­nal­men­te; que los se­na­do­res sean ele­gi­dos en cada uno de los de­par­ta­men­tos, como ocu­rre con la Cá­ma­ra de Dipu­tados.

A los fi­nes de este ar­tícu­lo, nos in­tere­sa par­ti­cu­lar­men­te la úl­ti­ma pro­pues­ta. Por lo que nos pre­gun­ta­mos: ¿qué pue­de ocu­rrir si los se­na­do­res son elec­tos lo­cal­men­te, como lo son en la ac­tua­li­dad los dipu­tados?

La res­pues­ta es sim­ple. La ma­yor par­te de las ban­cas per­te­ne­ce­rán a los co­lo­ra­dos y li­be­ra­les. Di­cho de otro modo, el sis­te­ma de par­ti­dos será cada vez más bi­par­ti­dis­ta y el res­to de las fuer­zas po­lí­ti­cas ten­drán po­cas o muy re­du­ci­das chan­ces de ac­ce­der a un es­ca­ño. ¿Por qué?

Sen­ci­llo, como lo de­mos­tró Dou­glas Rae, una re­gla bá­si­ca de los sis­te­mas elec­to­ra­les pro­por­cio­na­les de­mues­tra que a mag­ni­tu­des al­tas en las cir­cuns­crip­cio­nes elec­to­ra­les co­rres­pon­den pro­por­cio­na­li­da­des al­tas, y vi­ce­ver­sa. Esto quie­re de­cir que cuan­tas más ban­cas se re­par­tan en una cir­cuns­crip­ción o dis­tri­to elec­to­ral más par­ti­dos ten­de­rán a ser re­pre­sen­ta­dos.

En el Pa­ra­guay, la Cá­ma­ra de Se­na­do­res tie­ne una sola cir­cuns­crip­ción elec­to­ral na­cio­nal y re­par­te 45 ban­cas. En cam­bio, la Cá­ma­ra de Dipu­tados re­par­te 80 ban­cas a tra­vés de 18 cir­cuns­crip­cio­nes elec­to­ra­les, es de­cir, por me­dio de los 17 de­par­ta­men­tos más la ca­pi­tal del país. Esto quie­re de­cir que a cada uno de los de­par­ta­men­tos co­rres­pon­de un nú­me­ro de es­ca­ños dis­tin­to, que es acor­de a su base po­bla­cio­nal.

A par­tir de esto y si­guien­do a Rae, po­de­mos cla­si­fi­car a cada uno de los de­par­ta­men­tos en tres ca­te­go­rías. Aque­llos de mag­ni­tu­des ba­jas, los cua­les re­par­ten en­tre dos y cin­co ban­cas; los de mag­ni­tu­des me­dias, que re­par­ten en­tre seis y diez ban­cas; y los de mag­ni­tu­des al­tas, que re­par­ten más de diez ban­cas.

En el pri­mer gru­po se en­cuen­tran, de acuer­do a los da­tos elec­to­ra­les del año 2018 del Tri­bu­nal Su­pe­rior de Jus­ti­cia Elec­to­ral, los de­par­ta­men­tos de San Pe­dro (con cin­co ban­cas); Cor­di­lle­ra y Pa­ra­gua­rí (con cua­tro res­pec­ti­va­men­te); Guai­rá y Con­cep­ción (con tres ban­cas cada uno); y, con dos ban­cas por de­par­ta­men­to, Caa­za­pá, Mi­sio­nes, Ñeem­bu­cú, Amam­bay, Ca­nin­de­yú y Pre­si­den­te Ha­yes.

En­tre las cir­cuns­crip­cio­nes elec­to­ra­les con mag­ni­tu­des me­dias se en­cuen­tran: Alto Pa­ra­ná (con ocho es­ca­ños); la ca­pi­tal, con sie­te; y los de­par­ta­men­tos de Caa­gua­zú e Ita­púa, con seis es­ca­ños res­pec­ti­va­men­te. Por su par­te, el úni­co de­par­ta­men­to que po­de­mos cla­si­fi­car como de mag­ni­tud alta es Cen­tral, que re­par­te vein­te es­ca­ños.

Fi­nal­men­te, los de­par­ta­men­tos de Alto Pa­ra­guay y Bo­que­rón son uni­no­mi­na­les por­que re­par­ten un es­ca­ño cada uno.

Por lo tan­to, la Cá­ma­ra de Dipu­tados está com­pues­ta por once de­par­ta­men­tos de mag­ni­tu­des pe­que­ñas, cua­tro de mag­ni­tu­des me­dias, uno de mag­ni­tud alta y dos uni­no­mi­na­les. A su vez, esto pro­du­ce lo que se de­no­mi­na un efec­to ma­yo­ri­ta­rio e im­pli­ca una dis­tri­bu­ción de es­ca­ños si­mi­lar a los dis­tri­tos uni­no­mi­na­les.

En un dis­tri­to uni­no­mi­nal, el par­ti­do con más vo­tos ob­tie­ne la úni­ca ban­ca en jue­go, en tan­to que el res­to de los par­ti­dos y de los vo­tos se que­dan sin ser re­pre­sen­ta­dos. En cam­bio, en un sis­te­ma pro­por­cio­nal per­fec­to se re­par­ti­ría un nú­me­ro de ban­cas si­mi­lar al por­cen­ta­je de vo­tos ob­te­ni­dos. Así, el par­ti­do con el 30% de los vo­tos, se que­da­ría con el 30% de las ban­cas, el que ob­tu­vo 20% de los vo­tos con el 20% de los car­gos y el que ob­tu­vo el 50% de los vo­tos con el 50% de los es­ca­ños. Por su­pues­to, esto no ocu­rre en la reali­dad, por­que la pro­por­cio­na­li­dad de una cir­cuns­crip­ción elec­to­ral de­pen­de, en­tre otras co­sas, de la fór­mu­la elec­to­ral, de la ba­rre­ra le­gal y, so­bre todo, de la mag­ni­tud del dis­tri­to, que es jus­to lo que es­ta­mos ana­li­zan­do en este ar­tícu­lo.

Es por esto que si mi­ra­mos los da­tos elec­to­ra­les del 2008 del de­par­ta­men­to de Ñeem­bu­cú para la Cá­ma­ra de Dipu­tados, ve­mos que Víc­tor Ríos ob­tu­vo el 50% de los car­gos en jue­go con ape­nas el 37,47% de los vo­tos. Esto sig­ni­fi­ca que ob­tu­vo más car­gos que ban­cas. La si­tua­ción me­jo­ró un poco en el año 2018, don­de la lis­ta del PLRA li­de­ra­da por Car­los Sil­va ob­tu­vo el 50% de los car­gos con el 42,19% de los vo­tos. Pero ha­ga­mos la prue­ba en­tre am­bas cá­ma­ras del Con­gre­so y vea­mos si se cum­ple la re­gla a ni­vel ge­ne­ral.

En Dipu­tados, solo el 10% de los es­ca­ños co­rres­pon­den a fuer­zas po­lí­ti­cas dis­tin­tas a la ANR o al PLRA. A su vez, es­tas ban­cas se dis­tri­bu­yen en los tres dis­tri­tos elec­to­ra­les con ma­yor mag­ni­tud: Cen­tral, Alto Pa­ra­ná y Ca­pi­tal.

En efec­to, en la Cá­ma­ra Baja, ocho ban­cas de ochen­ta fue­ron ocu­pa­das en las elec­cio­nes del 2018 por fuer­zas po­lí­ti­cas ni li­be­ra­les ni co­lo­ra­das: un dipu­tado de Pa­tria Que­ri­da (PPQ), dos de HA­GA­MOS y dos del En­cuen­tro Na­cio­nal en Cen­tral; dos de PPQ en Ca­pi­tal y uno de Cru­za­da Na­cio­nal en Alto Pa­ra­ná. Por lo que el 90% de los dipu­tados elec­tos per­te­ne­cían en con­jun­to a la ANR y al PLRA. Pero ¿qué ocu­rre en la Cá­ma­ra de Se­na­do­res?

La mayor parte de las bancas pertenecerán a los colorados y liberales. Dicho de otro modo, el sistema de partidos será cada vez más bipartidista y el resto de las fuerzas políticas tendrán pocas o muy reducidas chances de acceder a un escaño.

En el Se­na­do, quin­ce de los 45 se­na­do­res que ac­ce­die­ron a una ban­ca en el año 2018, es de­cir, el 33,33%, eran de una fuer­za po­lí­ti­ca dis­tin­ta a la ANR y al PLRA. En efec­to, en ese año el Fren­te Gua­su lo­gró seis ban­cas; PPQ, tres; HA­GA­MOS, dos; el Par­ti­do De­mo­crá­ti­co Pro­gre­sis­ta tam­bién dos; UNA­CE un es­ca­ño y Cru­za­da Na­cio­nal tam­bién uno.

Así, que­da cla­ro que cuan­tas más ban­cas re­par­ta una cir­cuns­crip­ción elec­to­ral más chan­ces tie­nen los par­ti­dos pe­que­ños de ser re­pre­sen­ta­dos.

Ima­gi­nen lo que pue­de ocu­rrir con la pro­pues­ta del PLRA li­de­ra­da por Víc­tor Ríos.

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